Este artículo apareció originalmente en la Sitio web de la Red de conocimientos sobre el clima y el desarrollo (CDKN).
English version a continuación.
El 30 de septiembre de 2020 se llevó a cabo el primer Intercambio de Experiencias y Diálogo sobre la Elaboración e Implementación de Planes Nacionales de Adaptación de los países de América Latina, donde participaron 22 representantes de ocho países de América Latina para conocer más de las experiencias de adaptación al cambio climático de otros. Daniel Morchain de IISD y María José Pacha de CDKN informan del evento.

La polaridad entre los esfuerzos de adaptación y mitigación
El campo de la adaptación—que apunta a reducir los impactos negativos del cambio climático en las personas y los sistemas e identificar oportunidades bajo estas circunstancias nuevas y cambiantes—carece de un mandato simple que el campo de la mitigación ha tenido durante décadas: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero x cantidad en y sectores en z años. Alcanzar las metas de mitigación no es más fácil, pero sí más claro.
Cuando se simplifican con el fin de monitorear su progreso, los esfuerzos de adaptación luchan por representar con precisión su ambición de abordar una variable clave no cuantificable: el bienestar de las personas.
Esta polaridad entre los esfuerzos de adaptación y mitigación dificulta bastante el trabajo de los funcionarios gubernamentales que trabajan en la adaptación en todo el mundo, ya que tienen dificultades razonables para justificar cuantitativamente la eficiencia de sus inversiones propuestas.
Es fundamental, entonces, poder promover espacios de intercambio de experiencias para identificar qué funciona y qué no en los esfuerzos de adaptación.
¿Qué funciona y qué no en los esfuerzos de adaptación?

Conscientes de que la planificación e implementación de los Planes Nacionales de Adaptación (PAN) es un proceso importante utilizado por varios países, el Fundación Futuro Latinoamericano (FFLA), la opción Red de Conocimiento sobre Clima y Desarrollo (CDKN), y Red Global NAP, cuya Secretaría está alojada en el Instituto Internacional para el Desarrollo Sostenible (IISD), están trabajando juntos para apoyar a los gobiernos en el fortalecimiento de sus capacidades y brindar un espacio virtual para el intercambio de experiencias y el diálogo sobre los procesos del PAN en los países de América Latina.
Para comprender mejor los intereses y necesidades de varios gobiernos latinoamericanos con respecto a su proceso PAN, primero se envió una encuesta a los representantes gubernamentales invitados. A partir de esos resultados, se diseñó el proceso de intercambio y diálogo a realizarse en tres sesiones virtuales sobre los siguientes temas: (1) gobernanza multinivel (vertical) integración de los procesos de los PAN, (2) seguimiento y evaluación de los PAN, y (3 ) herramientas de análisis de riesgos climáticos, incluidos los nuevos modelos y proyecciones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático.
Esta serie comenzó el 30 de septiembre de 2020, cuando 22 representantes de ocho países (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Paraguay y Perú) participaron del primer intercambio sobre integración vertical. Daniel Morchain del IISD inició con una presentación sobre el tema, seguido por Maritza Jadrijevic Girardi, Jefa de Adaptación y Desarrollo de Capacidades de la División de Cambio Climático del Ministerio del Medio Ambiente de Chile, quien comentó cómo Chile está abordando este tema. A continuación, se abrió el foro para una discusión más amplia, que consistió en un rico intercambio sobre los desafíos y las lecciones aprendidas de las experiencias de los países sobre la integración multinivel de las acciones de adaptación.
Algunos de los desafíos identificados fueron: (a) lograr la coordinación inter e intrainstitucional y alinear las diferentes necesidades sectoriales; (b) asegurar el establecimiento de vínculos entre las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) del país y su proceso PAN, e incluir objetivos y acciones de adaptación en las herramientas de planificación del desarrollo local y nacional; y (c) mejorar los aportes científicos para la toma de decisiones sobre adaptación y los análisis de riesgo.
Además, se exploraron las lecciones aprendidas de cada país. Por ejemplo, los representantes de Colombia destacaron la importancia de involucrar al sector privado y utilizar el sector financiero como agente habilitador para la implementación del PAN. Este último ha apalancado el desarrollo de estrategias para generar nuevos planes y productos de gestión de riesgos. Por otro lado, los colegas de Perú indicaron que se deben poner en marcha mecanismos vinculantes que promuevan la integración vertical de los PAN. Esto requeriría un entorno propicio para los arreglos institucionales, las herramientas presupuestarias, la gestión de la información y el seguimiento de los riesgos climáticos.
La complejidad que caracteriza la adaptación es un factor que ha retrasado la transición de la planificación de la adaptación a la acción. Una representante del gobierno, por ejemplo, habló sobre cómo su país tardó ocho años en llegar a la fase de implementación de su estrategia nacional de adaptación. Dado que su país enfrenta un rápido deterioro ambiental y una urgencia social, estos plazos políticos son insostenibles y obstaculizan tanto los esfuerzos de adaptación como los de desarrollo.
Cerca de fines de octubre de 2020, se llevará a cabo un segundo intercambio virtual con los países de América Latina sobre el proceso de Monitoreo y Evaluación del PAN.
El apoyo para estos eventos se brinda a través de la red global de NAP Programa de Intercambio de Pares Sur-Sur.
NOTICIA: Comprender y actuar sobre la adaptación climática en América Latina
El 30 de septiembre se realizó el primer Intercambio de experiencias y diálogo en torno a la elaboración e implementación de Planes Nacionales de Adaptación de países de América Latina donde participaron 22 representantes de 8 países de América Latina para conocer más sobre las experiencias de adaptación. Reporteros Daniel Morchain de IISD y María José Pacha de CDKN.

La polaridad entre los esfuerzos de adaptación y mitigación
El campo de la 'adaptación' -reducir los impactos negativos del cambio climático en las personas y los sistemas e identificar oportunidades bajo estas circunstancias nuevas y cambiantes – carece de un mandato simple que ha tenido el campo de la 'mitigación' durante décadas: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un x% en los sectores y en un año z. No es que la tarea de mitigar sea fácil; no lo es, pero es más clara.
Los esfuerzos de adaptación, cuando se simplifican, no representan fielmente su ambición y muy alto, están destinados a abordar una variable no cuantificable: el bienestar de las personas.
Esta polaridad entre los esfuerzos de adaptación y mitigación hace que la labor de los funcionarios y funcionarias gubernamentales que trabajan en la adaptación, en todo el mundo, sea bastante difícil, ya que luchan razonablemente para justificar cuantitativamente la eficiencia de sus propuestas.
Es esencial entonces, poder promover espacios de intercambio para poder identificar qué funciona y qué no en los esfuerzos de adaptación.
¿Qué funciona y qué no en los esfuerzos de adaptación?

Conocedores de la relevancia que adquieren en los países el proceso de elaboración e implementación de planos nacionales de adaptación al cambio climático (PNAD), la Fundación Futuro Latinoamericano (FFLA), la Alianza Clima y Desarrollo (CDKN) y el Red Global de la PNAD – cuya Secretaría está a cargo del Instituto Internacional para el Desarrollo Sostenible (IISD) – han emprendido un proceso para apoyar a los gobiernos a fortalecer sus capacidades y propiciar un espacio de intercambio y diálogo de experiencias en torno a la elaboración e implementación de planes nacionales de adaptación entre países de América Latina.
Para conocer mejor las necesidades de los representantes gubernamentales de diversos países respecto a sus procesos e intereses sobre la PNAD, se realizó primero una encuesta, a partir de la cual, se colaboraron el proceso de intercambio y diálogo que se realizaron en tres sesiones virtuales que girarán en torno a las siguientes temáticas: (1) Integración multinivel (vertical) en procesos de PNAD, (2) Monitoreo y evaluación de los PNAD y (3) Herramientas de análisis de riesgo climático con los nuevos modelos y proyecciones del IPCC (AR6) .
El 30 de septiembre arrancó este proceso, en el que 22 representantes de 8 países de la región (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Paraguay, Perú) participaron del primer intercambio sobre integración vertical. En primer lugar, Daniel Morchain del IISD, realizó una exposición del tema y luego Maritza Jadrijevic Girardi, Encargada del Área de Adaptación y Generación de Capacidades de la Oficina de Cambio Climático del Ministerio del Medio Ambiente de Chile, comentó cómo Chile está abordando esta temática . A continuación, se realizó un conversatorio, que constituyó un rico espacio de intercambio para identificar los desafíos y las lecciones aprendidas que han experimentado los países para avanzar hacia la integración multinivel en las acciones de adaptación.
Algunos de los desafíos identificados son: (a) Lograr la coordinación inter e intra institucional y alinear las diferentes necesidades sectoriales. (b) Asegurar el vínculo entre las NDC con los Planes de Adaptación y cómo realmente reflejaron las metas o acciones de adaptación en los instrumentos locales y nacionales de desarrollo. (c) Lograr un mayor nivel de detalle en la información científica para alimentar los planos de adaptación y robustecer los análisis de riesgo.
Por otra parte, se exploran las lecciones aprendidas de cada país. Por ejemplo, los representantes de Colombia resaltaron la importancia de involucrar al sector privado y contar con el sector financiero como un agente facilitador de la implementación. Este sector ha apalancado el desarrollo de estrategias para generar nuevos aviones y productos encaminados a la gestión del riesgo. Por otra parte, colegas de Perú indicaron que se deben promover mecanismos vinculantes para la articulación vertical de la PNAD, lo que implica propiciar condiciones habilitantes como: arreglos institucionales, articulación con instrumentos que pueden ayudar a conseguir presupuesto, gestión de información y evidencias sobre riesgos climáticos.
La complejidad que caracteriza a la adaptación ha contribuido a frenar la transición de la planificación a la acción. La representante de un gobierno, por ejemplo, habló de que su país ha necesitado ocho años para alcanzar la fase de implementación de la estrategia nacional de adaptación. En un entorno de rápido deterioro y urgencia ambiental y social, estos plazos políticos son insostenibles y ponen trabas a los esfuerzos de adaptación y de desarrollo en general.
A finales de octubre desarrollaremos el segundo intercambio sobre el proceso de Monitoreo y Evaluación de la PNAD.